¿Enseñar a pescar? La importancia de crear condiciones para la autonomía

El proverbio "Dale un pez a [una persona] y comerá un día; enséñale a pescar y comerá toda la vida" ha sido ampliamente utilizado para resaltar la importancia de la educación y la autosuficiencia. Sin embargo, aunque su mensaje es valioso, también es necesario cuestionarlo: ¿qué pasa si la persona tiene hambre y no puede esperar a aprender? ¿Y si no hay peces en el río o no tiene herramientas para pescar?

Más allá de la enseñanza: las condiciones importan

El problema de este enfoque es que asume que enseñar una habilidad es suficiente para garantizar el bienestar de una persona. Pero aprender a pescar no es útil si no hay acceso a recursos, si las aguas están contaminadas, si hay restricciones de acceso o si el mercado no permite vender el pescado a un precio justo.

Para que la capacitación tenga un impacto real, es indispensable que existan condiciones adecuadas. Esto incluye infraestructura, políticas públicas que faciliten la inclusión, acceso a herramientas y un ecosistema económico que permita a las personas ejercer sus derechos fundamentales en un contexto favorable.

La importancia de atender las necesidades inmediatas

Otro aspecto clave es que nadie aprende con el estómago vacío. En situaciones de vulnerabilidad extrema, proporcionar apoyo inmediato —alimento, vivienda, salud— no es una concesión, sino el cumplimiento de derechos esenciales que permiten a una persona vivir con dignidad.

Las políticas de desarrollo deben combinar garantía de derechos con estrategias de fortalecimiento de capacidades, asegurando que las personas puedan salir de la pobreza de manera sostenible, no dependiendo de momentos aislados de acceso a recursos.

Un enfoque integral: enseñanza, recursos y acceso a derechos

Para que la enseñanza sea efectiva, debe formar parte de un enfoque más amplio que incluya:

  • Acceso a recursos: Garantizar que las personas cuenten con herramientas y condiciones adecuadas para aplicar lo aprendido.
  • Redes de apoyo: Fomentar estructuras comunitarias que respalden el ejercicio de derechos colectivos.
  • Economía justa: Crear condiciones para que las personas puedan desarrollarse sin depender de condiciones impuestas por mercados desiguales.
  • Educación como derecho: Asegurar que la formación responda a las necesidades y contextos específicos de cada comunidad.

¿Solo enseñar a pescar o construir ecosistemas de derechos?

El desafío no es solo capacitar, sino construir ecosistemas donde se garanticen derechos. La inversión en educación y formación debe ir de la mano con estrategias que fortalezcan las comunidades y las redes de producción local.

En CLaFSo creemos en la necesidad de un enfoque integral: no basta con enseñar una habilidad, también hay que generar las condiciones para que las personas puedan ejercer sus derechos en un entorno que favorezca su desarrollo.

Preguntarnos ¿qué más se necesita para que alguien pueda pescar? nos lleva a un debate más amplio sobre equidad, justicia y la necesidad de garantizar derechos más allá de momentos aislados (oportunidades). Porque enseñar a pescar es importante, pero también lo es asegurarnos de que haya peces, redes de apoyo y condiciones dignas para todos.