El Emprendimiento Social ha ganado relevancia en los últimos años como una alternativa para abordar problemáticas sociales desde un enfoque sostenible. Sin embargo, no todos los modelos de emprendimiento social parten de la misma visión ni generan el mismo impacto. Mientras algunos enfoques buscan soluciones innovadoras dentro del sistema económico actual, otros proponen una transformación más profunda basada en la economía social.
La Economía Social como base del emprendimiento
El Emprendimiento Social suele asociarse con la innovación social, un concepto que enfatiza la creatividad y el desarrollo de soluciones escalables dentro del mercado. No obstante, una perspectiva alternativa proviene de la Economía Social, que no solo busca resolver problemas específicos, sino que promueve estructuras económicas más inclusivas y sostenibles.
Desde esta visión, el emprendimiento social no se centra únicamente en la generación de valor económico con impacto social, sino en la creación de modelos colectivos que fortalezcan el desarrollo local, la participación democrática y la autonomía de las comunidades.
Principios del emprendimiento social basado en la economía social
Los emprendimientos sociales que surgen desde la economía social tienen características particulares que los diferencian de otros modelos. Entre ellas destacan:
- Organización colectiva: Las iniciativas nacen desde las comunidades y operan con estructuras de gobernanza participativa.
- Propiedad compartida: En lugar de depender de inversionistas externos, las ganancias se reinvierten en la comunidad y en el fortalecimiento de la red local.
- Desarrollo local: Se prioriza el impacto en la comunidad sobre la expansión rápida o la rentabilidad a gran escala.
- Sostenibilidad a largo plazo: El éxito se mide por el bienestar de la comunidad y la capacidad de mantener un impacto social positivo.
El rol de las comunidades en el emprendimiento social
A diferencia de otros enfoques que conciben al emprendedor como un agente individual que impulsa cambios, la economía social plantea un modelo donde la comunidad es protagonista. En este esquema, los beneficiarios no son solo receptores de una solución, sino participantes activos en la toma de decisiones y la gestión del emprendimiento.
Esta participación activa no solo refuerza el sentido de pertenencia y autonomía, sino que permite diseñar soluciones que realmente responden a las necesidades y contextos locales.
Hacia un emprendimiento social transformador
En CLaFSo entendemos que el emprendimiento social es más que innovación: es transformación. Apostamos por modelos de emprendimiento que fortalezcan el desarrollo comunitario y que contribuyan a la creación de economías más inclusivas, resilientes y sostenibles.
Preguntarnos ¿qué tipo de emprendimiento social estamos promoviendo? nos permite diferenciar entre iniciativas que buscan adaptarse a las reglas del mercado y aquellas que trabajan por transformar las estructuras que generan desigualdad y exclusión. La economía social nos ofrece una vía para repensar el emprendimiento no solo como una estrategia de impacto, sino como un motor de cambio estructural.